Rafael Azcona aparece dos veces en El pisito (Marco Ferreri e Isidoro Martínz Ferry, 1958), la película con la que debutó como guionista adaptando su novela El pisito, novela de amor e inquilinato.

En la primera es un visitante de la Casa de Fieras del Retiro que echa pan a los osos polares, contraviniendo así la normativa municipal que prohíbe dar de comer a los animales. Durante la discusión de Rodolfo y Petrita mira directamente al objetivo, sonriente.
En su segundo cameo compra un cupón al ciego que está apostado en el portal de la oficina donde trabajan Rodolfo y Álvarez, que en ese momento se encuentran en la calle haciendo publicidad de la "higalmendra".

